Los computadores generalmente contienen múltiples ventiladores. Estos extraen calor de los componentes electrónicos y lo imparten al aire adyacente. Es sumamente importante que estos operen bien, ya que regulan la temperatura de la electrónica. Si esta se sobrecalienta, puede fallar y hacer inoperable el computador. Dado que los ventiladores mueven aire, acumulan polvo en sus aspas que solo incrementa con uso.
Para la limpieza de las aspas necesitamos: Jabón para fregar los platos, agua tibia y destornillador.
Procedimiento:
Desmontar las aspas y limpiarlas a fondo con agua tibia y jabón. Posteriormente, debemos montarlas nuevamente pero teniendo cuidado a la hora de montar el ventilador. Si las aspas están poco apretadas, el ventilador vibrará cuando alcance una velocidad alta.
La limpieza de los alrededores también es importante. Limpiar las zonas que rodeen al ventilador, ya que atraen y repelen mucho polvo, que termina posándose en las paredes cercanas, en los artefactos y hasta en el techo. Con un paño mojado, dependiendo de la zona que irá a limpiar, y remover toda la mugre acumulada. En la cocina, el polvo del ventilador puede mezclarse con la grasa creando una mixtura oscura que se pega en las paredes. Un paño húmedo tal vez no sea suficiente para remover esta mixtura. Busque líquidos de limpieza para encontrar uno que pueda funcionar mejor para paredes pintadas o tapizadas.
Los ventiladores suelen tener un agujero en los que podemos agregar aceite o lubricante y suele conseguirse en la parte posterior derecha de los mismos. En caso de que no lo tenga, te recomendamos engrasarlo con una brocha, ya que de esta forma podrás llegar mucho más fácilmente a rincones donde quizás sea necesario su lubricación.